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Hedy Lamarr, la actriz que dio los primeros pasos para la invención del WiFi

Los primeros pasos para el espectro ensanchado por salto de frecuencia que se utiliza en los GPS, en el Bluetooth y en las conexiones WiFi, fueron gracias a Hedwig Eva Maria Kiesler, conocida como Hedy Lamarr, una actriz nacida en Viena, en 1914.

De muy joven su institutriz le enseñó alemán, francés e italiano y su padre, un hombre de negocios suizo, le enseñó ingeniería, pero ella desde siempre mostró su interés por la actuación. Desde los 15 años comenzó a faltar a la escuela y consiguió trabajo como asistente de guiones en el cine.

Esto la llevó a trabajar de extra, y con 18 años interpretó el papel controversial en la película «Ecstasy», de Gustav Machaty.

Kiesler interpretó a una joven llamada “Eva”. Tras darse un bañó liberador desnuda, se encuentra con un robusto ingeniero (llamado Adam, por supuesto) y experimenta todos los placeres que su marido, impotente, no puede darle.

En un plano de cerca, Eva jadea, echa la cabeza hacia atrás y se agarra del pelo, interpretando el primer orgasmo en el cine, algo que trajo como consecuencia que el Papa Pío XI la denunciara, y Kiesler fue etiquetada de The Ecstasy Girl («La chica del éxtasis»).

La actriz aceptó la realización de una autobiografía por parte del Macfadden-Bartell, quien reveló sus intimidades. El texto describía que ella y su tercer marido, John Loder, intentaron superar un récord de hacer el amor 19 veces durante un fin de semana.

Esto hizo que Lamarr demandara al escritor; pero, el juez falló en su contra y el libro siguió circulando.

La polémica opacó completamente los logros de la actriz, quien durante la Segunda Guerra Mundial, desarrolló un sistema de torpedos guiado por radio, y la tecnología de espectro ensanchado que potenció se utilizaría un día en teléfonos celulares y conexiones inalámbricas.

Su afición era inventar. Mientras otras estrellas de Hollywood estaban en fiestas, Lamarr se quedaba en casa, jugueteando con un diseño para un semáforo, o experimentando con una pastilla soluble.

Su idea más revolucionaria fue una que ella esperaba ayudaría a los Aliados en la Segunda Guerra Mundial.

Uno de sus fans más fervientes era Friedrich Mandl, un fabricante de armas y el tercer hombre más rico de Austria. Mandl, inventó un concepto de sistema de «cambio de frecuencias», con la finalidad de evitar que los enemigos interfirieran con las señales de radio entre un avión y un torpedo guiado, sus comunicaciones saltarían simultáneamente a nuevas frecuencias.

Trabajando con George Antheil, el compositor vanguardista, Lamarr registró una patente en 1942, pero su invento fue rechazado por la Armada de Estados Unidos. Simplemente era algo muy adelantado a su tiempo.

Décadas después, ella y el mundo aprendieron que sus inventos habían sido incorporados en la tecnología de los celulares, y en 1996, cuatro años antes de morir a los 85 años, la Electronic Frontier Foundation (una organización que defiende los derechos en el mundo digital) la honró a ella y a Antheil con su Premio a los pioneros.

Un reconocimiento tardío pero que sirve para darle los créditos a una mujer que siempre fue juzgada por su vida personal y a su hermoso aspecto físico.

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